Rosácea

Consulta médica para la rosácea

¿Tu rosácea no mejora o tienes brotes frecuentes? ¿Tienes rojeces en la cara o sientes que te ruborizas demasiado?


Valoramos tu piel, tus antecedentes, los posibles desencadenantes y los tratamientos que has probado para establecer un abordaje médico personalizado.

Mujer con piel enrojecida y sensible en la cara, particularmente en mejillas, frente y nariz.

Contenido revisado por la Dra. Victoria Howe
Médico-Cirujana General · Fundadora y Directora Médica de DermaGP
Formación de posgrado en Dermatología por el Royal College of Physicians of Ireland (RCPI)

Síntomas de la rosácea

La rosácea puede manifestarse de diferentes formas y con distinta intensidad. Los síntomas más frecuentes son:

  • Enrojecimiento facial que aparece y desaparece o se vuelve persistente.

  • Sensación de calor, ardor o escozor.

  • Vasos sanguíneos finos visibles en la piel.

  • Pápulas y pústulas similares a las del acné.

  • Piel especialmente sensible o reactiva.

  • En algunos casos, molestias oculares como sequedad, irritación o enrojecimiento.

Síntomas de la rosácea

Tipos de rosácea

Rosácea con enrojecimiento predominante
Predomina el rubor facial, el enrojecimiento persistente y, en ocasiones, pequeños vasos visibles.

Rosácea papulopustulosa
Además del enrojecimiento aparecen pápulas y pústulas que pueden confundirse con acné.

Rosácea ocular
Puede afectar a los ojos y párpados, provocando sequedad, sensación de arenilla, irritación o enrojecimiento.

Rosácea con engrosamiento de la piel
En casos menos frecuentes puede producirse un engrosamiento progresivo de algunas zonas de la piel, especialmente de la nariz.

La rosácea puede afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque suele aparecer con mayor frecuencia en adultos.

Es habitual que los primeros síntomas comiencen entre los 30 y los 50 años, aunque puede aparecer antes o después.

Las personas con piel clara pueden presentar enrojecimiento más visible, pero la rosácea puede aparecer en todos los tipos y tonos de piel.

Su intensidad y evolución son diferentes en cada persona.

¿A quién puede afectar la rosácea?

Imagen de piel con áreas resaltadas en rectángulo y círculos, con flechas señalando esas zonas.

Causas de la rosácea

En la rosácea existe una mayor tendencia de los vasos sanguíneos de la cara a dilatarse, lo que puede producir episodios de rubor y enrojecimiento persistente.

Al mismo tiempo, existe una respuesta inflamatoria aumentada de la piel que contribuye a la aparición de sensibilidad, ardor y lesiones inflamatorias.

1. Inflamación y alteración de la respuesta vascular

Representación digital de una estructura molecular tridimensional en colores azul, rosa y naranja sobre fondo negro.

2. Predisposición individual y microbiota de la piel

La rosácea parece estar relacionada con una combinación de predisposición genética, alteraciones de la barrera cutánea y cambios en la microbiota de la piel.

En algunos pacientes también puede existir una mayor presencia de Demodex, un microorganismo que vive normalmente en la piel y que puede contribuir a la inflamación.

Cuatro imágenes: un termómetro en un clima frío, una copa de vino y un plato de comida picante, equipo de ejercicio en interiores, y una mujer con estrés en una oficina.

Determinados factores pueden favorecer o empeorar los brotes.

Entre los más frecuentes se encuentran el sol, el calor, los cambios bruscos de temperatura, el alcohol, las comidas picantes, el ejercicio intenso, el estrés y algunos productos cosméticos.

Identificar los desencadenantes personales puede ayudar a reducir la frecuencia de los brotes.

3. Factores desencadenantes

Tratamiento de la rosácea

En rosácea leve o moderada pueden utilizarse tratamientos aplicados directamente sobre la piel para reducir la inflamación, las lesiones y el enrojecimiento.

Dependiendo del tipo de rosácea, pueden emplearse principios activos como principios activos como el ácido azelaico o fórmulas dermatológicas tópicas dirigidas a modular la inflamación y equilibrar la piel.

La elección depende de qué síntomas predominan en cada paciente.

1. Tratamiento tópico

Cuando existe una rosácea más inflamatoria, extensa o que no responde suficientemente al tratamiento tópico, puede ser necesario utilizar medicación oral.

En determinados casos pueden emplearse .pueden emplearse opciones orales de acción antiinflamatoria sistémica u otros tratamientos avanzados, siempre tras una valoración médica individualizada. Cada tipo de rosácea responde diferente a cada medicación.

2. Tratamiento oral

Equipo y productos para tratamiento láser en un entorno de estética o dermatología, incluyendo gafas protectoras, tubo de crema, frascos con dispensador, máquina de láser y otros accesorios en una mesa.

3. Otros tratamientos

Cuando predominan el enrojecimiento persistente y los vasos sanguíneos visibles, pueden utilizarse tratamientos específicos dirigidos a estos síntomas.

Además del tratamiento médico, algunos pacientes pueden beneficiarse de láser o luz vascular, que requiere una valoración presencial.

Qué opinan los pacientes

★★★★★

4.9 estrellas por +2000 pacientes

“Llevaba mucho tiempo con problemas de acné y por fin encontré una doctora que me explicó claramente qué estaba pasando con mi piel y cómo tratarlo. El tratamiento ha funcionado genial y he notado muchísimo cambio. Muy profesional, cercana y resolutiva.”

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